miércoles, junio 28, 2006

[SG9] [Extras] SG-9 1x06: Despertares

FAYE KRUX
Lo primero que recuerdo fueron los gritos. No eran ninguno de mis compañeros, ni siquiera los mios. A decir verdad, apenas parecian humanos. Eran como chillidos agudos, tanto que sentia como si trataran de destrozarme los timpanos.
Abri los ojos, temiendo lo que veria ante mi, pero solo me encontre con mi reflejo en un espejo. Este me devolvia una imagen mia que me resulto extraña. Vestia con un hermoso traje de color esmeralda, con bordados exquisitos y de tela ligera, mientras descansaba sobre una gran cama con un dosel del que colgaban sedas que rodeaban toda la cama. Sin embargo, al centrar mi mirada en el reflejo de mi rostro, vi algo que me hizo dar un salto, sobresaltada. Mis ojos, por un instante, brillaron, y por un momento me senti como si estuviera observando el rostro de un Goa'uld, no el mio propio.

De pronto, alguien abrio la puerta de la gran habitacion en que me encontraba, y me gire para encontrarme con un niño que me observaba preocupado, al ver la expresion de mi cara.

- Señora... La estan esperando. Por favor, acompañeme.

Viendo que no tenia muchas mas opciones para averiguar que habia ocurrido, segui al niño al exterior de la habitacion, por un gran pasillo cuya distribucion me resultaba familiar. Las paredes estaban repletas de cuadros de la tierra, aunque habia tambien diverosos motivos egipcios, estatuas, tapices y telas con grabados de caracter obviamente egipcio. Sin embargo resultaba evidente que los diversos guardias que vigilaban el camino no eran humanos, sino algun tipo de Jaffas con los que no habiamos tenido contacto hasta el momento. Vestian armaduras de placas negras como el carbon, que les cubrian todo el cuerpo, casi como una armadura. El casco que cubria los rostros era planos, salvo por un par de ojos serpentinos que aparecian en medio del rostro. En la frente, una serpiente formando el simbolo de infinito, pero sin llegar a cerrarse.

Finalmente llegamos a lo que parecia un gran palco, y la sensacion de familiaridad que me inspiraba el edificio aumento. Una figura, en una tunica muy sencilla en contraste con lo lujoso de todo lo que habis visto hasta entonces, saludaba a lo que parecian miles de personas que se agrupaban ante el edificio.

La multitud vitoreaba su nombre, de manera incansable, mientras el saludaba de manera relajada. Cuando me oyo llegar, se giro hacia mi y me hizo señas para que me acercara.

- Venid, mi Reina. A vos tambien os aclaman.

Fue entonces, al salir al palco, cuando me di cuenta de varias cosas. La primera fue la razon por la que el lugar me resultaba familiar. Se trataba de la Casa Blanca,que de algun modo que aun no llegaba a comprender, habia sido conquistada por Goa'uld.

La segunda fue el nombre que vitoreaban. Todos gritaban al unisono el nombre de Apep. Y este me observaba, con una especie de resplandor de luz que le rodeaba, como la energia formada en el horizonte del Stargate. Sin embargo, ese fulgor desaparecio para dar paso a un rostro familiar, el de Coronel Jack O'Neill, convertido ahora en anfitrion del Primer Goa'uld...

NOD
De algun modo, habia logrado mantenerme en pie. Me encontraba apoyado en una columna blanca en lo que parecia un pasillo de una casa de la Tierra, de una especie de mansion.

Junto a mi, dos Jaffas de extrañas armduras me observaban extrañados.

-Señor, debeis permanecer aqui si os encontrais mal.

Cabile durante un segundo y me alze como pude, tratando de mantenerme firme. No sabia que estaba pasando, pero estaba claro que se esperaba de mi cierto comportamiento

- Ha sido solo un momento. Ya me encuentro mejor.

- Insisto.- Uno de los jaffas se volvio se adelanto.- Yo guardare a la Reina, vos esperad en la Sala de Vigilancia. - Tras lo que se fue, dejandome a solas con el otro, que giro sobre si mismo y partio en direccion contraria. Esperando no equivocarme, segui al segundo, hasta que llegamos a una gran sala repleta de pantallas de video de gran tamaño, apenas espejismos flotando sobre las consolas. Al entrar, pude ver mi reflejo en los cristales de la puerta, durante un segundo. Como ya me habia dado cuenta, vestia una version ligera de la misma armadura que los otros Jaffas, salvo que carecia de casco que ocultara mi rostro. En cambio, lucia un extraño simbolo en forma de ocho sobre la frente, y lo mas aterrador, mis ojos se habian vuelto de colo totalmente blanco.

Pero pronto se me paso la sorpresa, sustituida por otra mayor, cuando vi en una de las pantallas a la multitud que se agolpaba ante el edificio que ahora veia por las camaras en el exterior, que ahora reconocia sin problemas. Se trataba de la Casa Blanca.

Pero no fue esto lo que mas me choco, sino las dos figuras que se hallaban en el gran palco. Dos figuras que conocia bien...
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