miércoles, febrero 12, 2014

"Los días que no te apetece escribir", de Chuck Wendig

Esos son los días en que tienes que escribir.
Incluso aunque no sea nada, incluso si es basura, tienes que cincelar las palabras en el papel. Incluso aunque solo sean un centenar de palabras, incluso si solo logras mover la montaña un centímetro, sigues enhebrando la aguja, sigues manteniendo el corazón de esa historia latiendo, sigues probándote a ti mismo y al mundo que esto es lo que eres y lo que haces.

Dicen que no puedes hacer sangrar a una piedra, pero si aprietas una piedra lo bastante fuerte, sangraras.

La sangre engrasa los engranajes.

La sangre hace crecer la hierba.

Esfuerzo. Trabajo. Movimiento. Avance.

Los días que no quieres correr, tienes que correr.

Los días que no quieres salir de la cama son los días que tienes que salir de la cama.

Los días que no crees que puedes volar son en los que tienes que saltar desde una colina.

Escritor significa escribir. Incluso si es tan solo un instante en la narrativa, incluso si es tan solo un pensamiento orquestado y colocado gentilmente en la pagina. Una avalancha son copos de nieve. Un océano son gotas. Toda nuestra vida se mide en segundos, nuestro trabajo en palabras, y tienes que ponerlas en el papel.

El acto crea el impulso. Escribir provoca escribir provoca escribir.

La falta del acto también tiene su ímpetu... No escribas hoy, y mañana te preguntaras si esto es realmente quien eres, si esto es lo que se supone que estabas destinado a hacer, y al siguiente pensaras simplemente no esta ocurriendo, la Musa no esta ahí, la inspiración no ha encendido un fuego bajo tu trasero, las ratas no están por roerte y oh, ey, otros escritores... bueno, ellos tienen talento y decisión y nunca se les pasaría por la cabeza sentarse y no escribir y quizás eso es lo que eres, no un escritor, sino mas bien Un No Escritor, y el espacio entre tus intentos se rompe y aumenta y crece como una mandíbula rota, una boca bostezando, y pronto todo lo que ves es la dentadura rota de tus esfuerzos, sueños rotos en la oscuridad de tu mente y el fondo de la garganta, y lo que Quieres hacer es perderte bajo la ilusión de lo que No Hiciste o No Pudiste hacer.

Combatimos la inercia, el miedo y la duda escribiendo.

Las palabras que escribas ahora son palabras que puedes arreglar después.
Las palabras que no escribas hoy son una maldición, un mal de ojo, un agujero negro pintado de blanco.

Crees que forzarlo es contraproducente, que no significa nada, que simplemente escupirás barro y sangre en el papel... y puede que tengas razón, pero podrías estar equivocado. Puede que haya oro en aquellas colinas, puede que haya una cura para lo que te aflige en esas gotas de sangre. No lo sabes. No puedes saberlo. Tú eres tú, tu peor juez, tu peor enemigo, tú eres quien más te odia.

Si estas muriendo en la nieve, no importa cuanto duela, tienes que levantarte y caminar.

Si te estas ahogando en las profundidades, no importa lo difícil que sea, tienes que conservar el aire en tus pulmones hasta que tu pecho parezca estar ardiendo y tienes que nadar hacia la superficie.

Escribir es el acto de hacer. Sobrevivir. Vivir. Ser.

De la nada a algo. La palabra de los dioses dicha en alto y hecha real, la señal en el ruido, el orden en el caos, Que Se Hagan Las Palabras y entonces hubieron Palabras.

Los días que es difícil escribir son los días en que es mas importante escribir.

Así es como sabes quien eres realmente.

Así es como sabes que esto es lo que estas destinado a hacer.

Despierta.

Levántate.

Escribe.


  ---Traducción acelerada del articulo publicado por Chuck Wendig en su blog Terrible Minds. Si controláis el ingles, mejor leerlo directamente de la fuente... y sus muchos otros recomendables posts.
Terrible Minds: The days you don't feel like writing.

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